Concentración al ritmo de la música
Cada jugador tiene su propio ritual antes de tomar una decisión. Algunos analizan en silencio, otros observan a sus rivales, y hay quienes prefieren aislarse con un par de audífonos, dejando que la música marque el compás de su concentración. La melodía se convierte en un escudo, un refugio personal dentro del bullicio del torneo. Cada nota ayuda a mantener la calma, a medir los tiempos y a encontrar ese estado mental donde el juego fluye con claridad. En el Circuito Dorado de Póker, la concentración adopta muchas formas, y todas cuentan una historia distinta. Porque más allá de las fichas y las cartas, también hay ritmo, emoción y estilo. Y a veces, la mejor jugada comienza con una canción que solo el jugador puede oír.
